¿Qué es el glaucoma canino?
El glaucoma es el aumento patológico de la presión intraocular (PIO) causado por un desequilibrio entre la producción y el drenaje del humor acuoso. La PIO normal en perros es de 10-25 mmHg. En glaucoma, puede superar los 40-60 mmHg, comprimiendo el nervio óptico y dañando irreversiblemente la retina.
Tipos de glaucoma
Glaucoma primario (hereditario)
Causa más frecuente en razas predispuestas. Se debe a una malformación del ángulo de drenaje del humor acuoso (ángulo iridocorneal). Generalmente afecta a un ojo primero y al segundo meses o años después.
Glaucoma secundario
Consecuencia de otra enfermedad ocular: uveítis crónica (la más frecuente), luxación del cristalino (emergencia — el cristalino se desplaza y bloquea el drenaje), neoplasia ocular, cataratas hipermaduras.
Glaucoma agudo: una emergencia que no espera
El glaucoma agudo primario es una de las urgencias oftalmológicas más graves. La presión sube en horas a niveles (40-70 mmHg) que causan:
- Compresión y daño del nervio óptico.
- Isquemia retiniana (células de la retina mueren).
- Edema corneal (la córnea se vuelve opaca y azulada).
- Dolor intenso.
El daño es acumulativo e irreversible: cada hora con PIO muy elevada destruye más retina. Si el perro llega al veterinario en las primeras 6-12 h con tratamiento agresivo, es posible salvar visión. A las 48 h en crisis, la probabilidad de recuperación visual es muy baja.
Síntomas de alarma
Acude de INMEDIATO al veterinario (o centro de urgencias oftalmológicas) si ves:
- Ojo muy rojo de forma repentina.
- Ojo cerrado (blefarospasmo).
- Pupila dilatada que no se cierra con la luz.
- Córnea opaca, azulada o empañada.
- Ojo que parece más grande que el otro.
- Perro muy decaído, que no come, se frota el ojo.
Diagnóstico
- Tonometría: medición directa de la PIO con tonómetro de rebote (Tonovet) o de aplanación (Tonopen). Prueba rápida e indolora con anestesia tópica.
- Gonioscopia: evaluación del ángulo de drenaje. Permite clasificar el tipo de glaucoma y evaluar el ojo contralateral en razas predispuestas.
- Electroretinografía: mide la función de la retina. Importante para decidir si aún vale la pena tratar el ojo para preservar visión o si la retina ya es no funcional.
- Ecografía ocular: evalúa el polo posterior, posición del cristalino y descarta neoplasia.
Tratamiento
Urgencia: bajar la PIO rápido
- Manitol IV: agente osmótico que reduce rápidamente la PIO. Administración hospitalaria.
- Inhibidores de la anhidrasa carbónica tópicos (dorzolamida): reducen la producción de humor acuoso.
- Beta-bloqueantes tópicos (timolol): complemento.
- Prostaglandinas tópicas (latanoprost): aumentan el drenaje. Muy eficaces pero contraindicadas en glaucoma secundario a uveítis.
Manejo crónico
Combinación de colirios 2-3 veces al día de por vida. Las revisiones mensuales de tonometría son imprescindibles para ajustar el tratamiento.
Cirugía
- Ciclofotocoagulación láser (CPC): destruye parcialmente el tejido productor de humor acuoso. Resultado duradero pero no definitivo.
- Implante de shunt (válvula de Ahmed): crea una vía de drenaje alternativa.
- Enucleación: si el ojo es doloroso y sin función visual — la extirpación es la opción más compasiva y definitiva.
Prevención en razas predispuestas
- Medición de PIO anual en todas las razas de riesgo a partir de los 2-3 años.
- Gonioscopia en ambos ojos para evaluar el ángulo antes de síntomas.
- En criadores: no reproducir individuos afectados de glaucoma primario.
- Cuando se diagnostica glaucoma en un ojo: el 50-80% de los Cocker Spaniels desarrollan glaucoma en el segundo ojo en los siguientes 6-18 meses — iniciar tratamiento preventivo en el ojo contralateral.
