¿Qué es la artritis canina?
La artritis (o osteoartritis) es la inflamación crónica de las articulaciones. El cartílago que amortigua los huesos se desgasta con el tiempo, generando dolor, rigidez e inflamación. Es una de las causas más frecuentes de dolor crónico en perros adultos y mayores.
Según estudios, afecta aproximadamente al 20% de los perros adultos y al 80% de los perros de más de 8 años. Razas grandes como el Pastor Alemán, Labrador, Golden Retriever y Rottweiler tienen mayor predisposición.
Señales de que tu perro puede tener artritis
Los perros no se quejan directamente del dolor — hay que observarlos:
- Cojera o rigidez al levantarse (especialmente por las mañanas o tras el descanso)
- Dificultad para subir escaleras, entrar al coche o saltar al sofá
- Lentitud al caminar o reticencia a hacer ejercicio
- Lamerse o morderse repetidamente las articulaciones
- Cambios de carácter: más irritable, menos sociable
- Pérdida de masa muscular en las patas traseras
Diagnóstico
El veterinario realizará una exploración física evaluando el rango de movimiento, la presencia de dolor y la inflamación en cada articulación. Una radiografía confirmará los cambios articulares y ayudará a graduar la severidad.
No esperes a que los síntomas sean graves. La artritis es progresiva, y el diagnóstico temprano permite un manejo mucho más efectivo.
Opciones de tratamiento
Farmacológico
- AINEs veterinarios (meloxicam, carprofeno, grapiprant): los más eficaces para el control del dolor. Requieren prescripción y controles hepáticos periódicos.
- Gabapentina: para el dolor neuropático.
- Anticuerpos monoclonales (bedinvetmab, Librela): nueva generación, administración mensual por inyección. Muy eficaces con pocos efectos secundarios.
Suplementos
- Glucosamina + condroitín: apoyan la salud del cartílago. Efectividad variable, mayor en fases iniciales.
- Omega-3 (EPA/DHA): efecto antiinflamatorio comprobado. Dosis: 50–75 mg/kg/día.
- Cúrcuma + piperina: antiinflamatorio natural. Evidencia en crecimiento.
Fisioterapia y rehabilitación
La fisioterapia veterinaria ha avanzado enormemente. Incluye hidroterapia (natación en cinta acuática), masajes terapéuticos, electroestimulación y ejercicios de propiocepción. Puede reducir hasta un 40% la necesidad de medicación en algunos casos.
Acupuntura veterinaria
Avalada por la WSAVA como terapia complementaria. Puede aliviar el dolor crónico sin efectos secundarios cuando se realiza por un veterinario certificado.
Adaptaciones en casa
El entorno importa tanto como el tratamiento:
- Cama ortopédica: con memory foam o viscoelástica. Reduce la presión sobre articulaciones durante el descanso.
- Rampa: para el coche y zonas elevadas. Evita el impacto de los saltos.
- Suelo antideslizante: alfombras en los pasillos y zonas de paso evitan resbalones dolorosos.
- Comedero elevado: reduce la tensión en el cuello y los hombros.
- Paseos cortos y frecuentes: mejor 3 paseos de 15 min que uno de 45.
Control del peso: el factor más importante
Cada kilo de más multiplica por 3-4 la carga en las articulaciones. Si tu perro tiene artritis y sobrepeso, la pérdida de peso puede ser el tratamiento más eficaz. Habla con tu veterinario sobre una dieta controlada.
¿Cuándo ir al veterinario?
No esperes a ver cojera evidente. Si tu perro tiene más de 6 años y notas alguna de las señales mencionadas, consulta. El diagnóstico precoz cambia el pronóstico significativamente.
