¿Qué es la artritis canina?
La artritis (técnicamente osteoartritis o artrosis) es la degeneración del cartílago articular. Con el tiempo, el cartílago que amortigua el roce entre los huesos se va destruyendo, dejando el hueso expuesto. Esto produce inflamación, dolor y limitación del movimiento.
Afecta a uno de cada cinco perros adultos y a más del 80 % de los perros mayores de 8 años. No es una consecuencia inevitable de la vejez — es una enfermedad tratable.
Señales de artritis que los dueños confunden con "vejez"
- «Se cansa más rápido en el paseo» — dolor articular que limita el ejercicio
- «Le cuesta subir al sofá o a la cama» — dolor al saltar
- «Duerme más» — el reposo reduce el dolor
- «Está más gruñón» — dolor crónico afecta el carácter
- «Se lame las rodillas o codos» — intento de aliviar el dolor
Si reconoces estos patrones en tu perro mayor, lleva al veterinario para una evaluación. No es «simplemente vejez» — es dolor, y el dolor se puede tratar.
Diagnóstico
El diagnóstico se confirma mediante exploración física y radiografías. El veterinario evaluará:
- Rango de movimiento de cada articulación
- Presencia de dolor a la palpación
- Crujidos articulares (crepitación)
- Cambios radiológicos (estrechamiento del espacio articular, osteofitos)
Tratamiento: un enfoque multimodal
No existe un único tratamiento mágico. Los mejores resultados se obtienen combinando varias estrategias:
Control del peso
Es la intervención más impactante. Cada kilo de sobrepeso multiplica el estrés articular. En estudios con Labradores, los perros con peso ideal vivieron 2 años más con menos dolor articular que sus hermanos con sobrepeso.
Ejercicio terapéutico
El reposo completo empeora la artritis — el cartílago se nutre por el movimiento. El ejercicio ideal es:
- Moderado, regular y de bajo impacto (paseos a buen ritmo, natación)
- Evitar arranques, frenadas bruscas y saltos
- Mejor superficie blanda (hierba, tierra) que asfalto o suelo duro
Analgesia farmacológica
- AINEs veterinarios (meloxicam, carprofen, grapiprant): el pilar del tratamiento. Eficaces pero requieren control analítico periódico de riñón e hígado
- Tramadol + gabapentina: para dolor moderado-severo refractario a AINEs
- Anticuerpos monoclonales anti-NGF (bedinvetmab): nueva generación; inyección mensual; excelente eficacia con mínimos efectos secundarios
Condroprotectores y suplementos
- Glucosamina + condroitina: evidencia moderada; bien tolerados
- Omega-3 (EPA/DHA): efecto antiinflamatorio; 50–100 mg/kg/día
- Piensos veterinarios de movilidad: formulados con condroprotectores a dosis terapéuticas
Fisioterapia veterinaria
La rehabilitación veterinaria (masaje, hidroterapia, TENS, láser terapéutico) tiene evidencia sólida para mejorar el dolor y la función articular. Es especialmente útil en perros que no toleran AINEs.
Adaptaciones en casa
- Cama ortopédica con superficie de memoria
- Rampa o escalones para acceder al sofá o al coche
- Comedero elevado si le cuesta agacharse
- Alfombras antideslizantes en suelo de parqué o baldosa
- Calor local (almohadilla térmica) en articulaciones afectadas en invierno
