El Shih Tzu: de la corte imperial al piso moderno
El Shih Tzu ("perro-león" en mandarín) fue criado durante siglos como perro de compañía exclusivo de la nobleza china. Llegó a Europa en los años 30 y hoy es una de las razas más populares en España. Con 4–8 kg, es compacto, robusto y tiene una expresión característica con los ojos grandes y el morro aplastado.
A diferencia de muchas razas pequeñas, el Shih Tzu es amigable con desconocidos, niños y otros animales y raramente agresivo. No es excesivamente ladrón y tolera bien la soledad moderada. Es un excelente perro para familias y personas mayores.
El pelaje: doble capa de mantenimiento intenso
El Shih Tzu tiene una doble capa densa: exterior larga y suave, interior corta. El pelaje en la cara tiende a crecer hacia los ojos — es habitual hacer un moño o recortar el flequillo para no interferir con la visión.
- Cepillado diario: obligatorio para evitar pelmazos. Especialmente en axilas y detrás de las orejas.
- Corte cada 6–8 semanas: el "puppy cut" es el más práctico.
- Baño cada 2–3 semanas: con champú específico para pelo largo.
- Limpieza facial diaria: los pliegues faciales acumulan humedad y pueden infectarse. Limpiar con toallita seca.
Ejercicio y estimulación
Bajo nivel de energía. 20–30 minutos de paseo al día son suficientes para un Shih Tzu adulto sano. No tolera bien el calor — los paseos en verano deben ser en horarios frescos. Es feliz en un piso siempre que tenga interacción y juego.
Salud: puntos clave
Síndrome braquicefálico (BOAS)
El Shih Tzu tiene el cráneo acortado y el morro aplastado, lo que provoca dificultades respiratorias de grado variable. Síntomas: resoplidos, ronquidos al dormir, intolerancia al ejercicio, jadeo excesivo. En casos severos, la cirugía correctora mejora la calidad de vida significativamente.
Problemas oculares
Sus ojos grandes y prominentes son vulnerables a úlceras corneales y queratoconjuntivitis seca (ojo seco). Revisión oftalmológica anual recomendada. Si el perro parpadea con frecuencia o tiene legañas, consulta al veterinario.
Displasia de cadera
Moderadamente frecuente. Signos: cojera, dificultad para levantarse o bajar escaleras. Diagnóstico radiológico.
Problemas renales hereditarios
El Shih Tzu tiene predisposición a la displasia renal familiar. Análisis de orina y sangre periódicos son recomendables desde los 2–3 años.
Adiestramiento
Inteligente pero con cierta tendencia a hacer su voluntad. Responde bien al refuerzo positivo con premios y elogios. Las sesiones deben ser cortas y variadas. No uses métodos coercitivos — es una raza sensible que puede volverse retraída ante el castigo.
