¿Qué es la diabetes mellitus en perros?

La diabetes mellitus canina es una enfermedad metabólica caracterizada por hiperglucemia persistente (glucosa elevada en sangre) debida a déficit de insulina (tipo 1) o resistencia a la insulina (tipo 2). En perros, el tipo más frecuente es similar al tipo 1 humano: las células beta del páncreas se destruyen y no producen insulina suficiente.

Afecta a entre el 0,3 y el 0,5 % de los perros. La incidencia ha aumentado en los últimos años, probablemente en paralelo al incremento de la obesidad canina.

Factores de riesgo

Síntomas: los cuatro clásicos

Síntomas adicionales

Diagnóstico

Tratamiento: insulina + dieta + rutina

Insulina

El tratamiento de base es la insulina exógena. Los tipos más usados en España:

La dosis inicial suele ser 0,25-0,5 UI/kg/día. Se ajusta según la curva glucémica, que el veterinario realizará en clínica o puede monitorizarse con glucómetro en casa.

Cómo administrar la insulina en casa

  1. Saca la insulina de la nevera 30 minutos antes — la insulina fría duele más
  2. Rueda suavemente el vial (no agitar — destruye la insulina)
  3. Carga la jeringa específica para insulina (U-40 para Caninsulin; U-100 para NPH)
  4. Pellizca suavemente el pellejo en la zona de la nuca o el lado del cuello
  5. Inserta la aguja en horizontal y deposita el contenido
  6. Retira la aguja y no frotes la zona

Administra la insulina JUSTO DESPUÉS de que el perro coma — si no come, no pongas la dosis (riesgo de hipoglucemia).

Dieta: el otro pilar del tratamiento

Hipoglucemia: la emergencia del perro diabético

La hipoglucemia (glucemia muy baja) es el efecto adverso más grave del tratamiento con insulina. Puede ocurrir si el perro no come, si recibe demasiada insulina o tras ejercicio intenso.

Síntomas: debilidad, temblores, confusión, ataxia, convulsiones, coma.

Qué hacer: frota miel o glucosa en las encías del perro (no en la boca si está inconsciente), acude a urgencias. Lleva siempre miel o azúcar de sobres en los paseos.

Control y seguimiento