¿Qué es la diabetes mellitus en perros?
La diabetes mellitus canina es una enfermedad metabólica caracterizada por hiperglucemia persistente (glucosa elevada en sangre) debida a déficit de insulina (tipo 1) o resistencia a la insulina (tipo 2). En perros, el tipo más frecuente es similar al tipo 1 humano: las células beta del páncreas se destruyen y no producen insulina suficiente.
Afecta a entre el 0,3 y el 0,5 % de los perros. La incidencia ha aumentado en los últimos años, probablemente en paralelo al incremento de la obesidad canina.
Factores de riesgo
- Hembras enteras en diestro: la progesterona bloquea la acción de la insulina — las hembras no esterilizadas tienen 3-4 veces más riesgo que los machos
- Obesidad
- Edad media a avanzada (7-10 años)
- Razas predispuestas: samoyedo, australian terrier, schnauzer miniatura, keeshond, bichón frisé, beagle, pomerania, labrador
- Pancreatitis crónica — destruye las células productoras de insulina
- Tratamientos con corticoides o progestágenos de larga duración
- Síndrome de Cushing
Síntomas: los cuatro clásicos
- Polidipsia — bebe mucho más agua de lo habitual
- Poliuria — orina mucho y frecuentemente, puede mojar en casa
- Polifagia — come mucho pero pierde peso
- Pérdida de peso — a pesar del apetito aumentado (las células no pueden usar la glucosa)
Síntomas adicionales
- Cataratas bilaterales de desarrollo rápido (muy frecuente en perros diabéticos — diferente a la diabetes humana)
- Infecciones urinarias de repetición (la glucosa en orina es un caldo de cultivo bacteriano)
- Letargia progresiva
- Pelo opaco, dermatología alterada
- En cetoacidosis diabética (descompensación grave): vómitos, anorexia, letargia extrema, olor a acetona en el aliento — urgencia veterinaria
Diagnóstico
- Glucemia: > 200-250 mg/dL en ayunas, en más de una determinación
- Glucosuria: glucosa en orina (normalmente negativa en perros sanos)
- Fructosamina: refleja la media glucémica de las últimas 2-3 semanas — útil para evaluar el control a largo plazo y distinguir hiperglucemia de estrés de diabetes real
- Analítica completa: para detectar pancreatitis, infección urinaria o enfermedades concurrentes
Tratamiento: insulina + dieta + rutina
Insulina
El tratamiento de base es la insulina exógena. Los tipos más usados en España:
- Caninsulin (insulina porcina): insulina específica para perros y gatos. Duración de 8-12 h — se administra 2 veces al día.
- NPH (insulina humana isófana): alternativa más económica, también eficaz en perros.
- Glargina, detemir: insulinas de acción larga, menos frecuentes en perros pero útiles en algunos casos.
La dosis inicial suele ser 0,25-0,5 UI/kg/día. Se ajusta según la curva glucémica, que el veterinario realizará en clínica o puede monitorizarse con glucómetro en casa.
Cómo administrar la insulina en casa
- Saca la insulina de la nevera 30 minutos antes — la insulina fría duele más
- Rueda suavemente el vial (no agitar — destruye la insulina)
- Carga la jeringa específica para insulina (U-40 para Caninsulin; U-100 para NPH)
- Pellizca suavemente el pellejo en la zona de la nuca o el lado del cuello
- Inserta la aguja en horizontal y deposita el contenido
- Retira la aguja y no frotes la zona
Administra la insulina JUSTO DESPUÉS de que el perro coma — si no come, no pongas la dosis (riesgo de hipoglucemia).
Dieta: el otro pilar del tratamiento
- Misma cantidad, misma comida, mismo horario todos los días — la consistencia es tan importante como la insulina
- Alta en fibra (ralentiza la absorción de glucosa)
- Moderada en grasa (la diabetes predispone a pancreatitis)
- Piensos específicos para diabéticos: Hill's Prescription Diet w/d, Royal Canin Diabetic, Purina DM
- Sin snacks con azúcar o fécula simple
Hipoglucemia: la emergencia del perro diabético
La hipoglucemia (glucemia muy baja) es el efecto adverso más grave del tratamiento con insulina. Puede ocurrir si el perro no come, si recibe demasiada insulina o tras ejercicio intenso.
Síntomas: debilidad, temblores, confusión, ataxia, convulsiones, coma.
Qué hacer: frota miel o glucosa en las encías del perro (no en la boca si está inconsciente), acude a urgencias. Lleva siempre miel o azúcar de sobres en los paseos.
Control y seguimiento
- Curva de glucemia en clínica: al inicio cada 2-4 semanas hasta estabilización, luego cada 3-6 meses
- Fructosamina cada 2-3 meses
- Análisis de orina: detectar infecciones urinarias frecuentes en diabéticos
- Glucómetros para mascotas (o humanos con calibración adaptada) permiten monitorización en casa
